Desde hoy, viernes 8 de junio, y durante tres días, se puede descubrir de manera gratuita en el Centro Pompidou, los cortometrajes participantes de la tercera edición del Festival Pocket Films, un encuentro dedicado a las creaciones realizadas con teléfonos celulares y que, este año, se abre a los artistas extranjeros.
190 films son presentados y, para esta edición, 6 largometrajes se colaron entre la selección oficial. El hecho de la participación de 6 películas de algo más de una hora de duración es una innovación para este tipo de festival ya que hasta el momento, por razones técnicas o estéticas, sólamente se visionaban cortometrajes.
Como lo explican en el sitio web del encuentro, estas 6 películas se encuentran a mitad de camino entre un cuaderno de viaje y una agenda íntima filmada. Por ejemplo, el proyecto J’aimerais partager le printemps avec quelqu’un (Me gustaría compartir la primavera con alguien) de Joseph Morder, una creación efectuada a pedido del festival, capta en video situaciones familiares: cumpleaños, una mudanza, viajes, una venta de un departamento o la campaña de las elecciones presidenciales, desde el punto de vista personal del protagonista del film. Una idea similar presenta el film Trans-Siberian to Vladivostok de Emmelene Landon: la artista vuelve a viajar en el tren que la llevó por primera vez a Europa hace 36 años, después de abandonar su país de nacimiento (Australia). Según lo explica la directora, el objetivo era utilizar el teléfono para realizar un film que se acerque lo máximo posible a una especie de voz interior, al mismo tiempo que se conservaba el ritmo lento de los viajes largos en tren.
Como vemos con estos dos trabajos, la mayoría de los largometrajes en teléfonos celulares se centran en viajes o eventos biográficos. Esto quizá se deba a un fenómeno particular en la sociedad contemporánea que tiene que ver con la aparición de la imagen amateur. La imagen amateur es lo contario de la imagen profesional. Es una imagen manipulada por no-expertos que no tienen los conocimientos técnicos de un profesional y que tampoco disponen de sus medios financieros. Estas imágenes son generalmente tomadas de la realidad de manera cruda y cuentan con muy poca edición, privilegiando, en cambio, la rapidez y la espontaneidad de la toma. Se produce así una aguda tensión entre la espectacularización de la imagen profesional y la crudeza de la amateur. Esta oposición recuerda en cierto sentido las viejas predicciones de Guy Debord en lo que concierne a la sociedad del espectáculo. Su célebre libro, La sociedad del espectáculo, se abre con la siguiente afirmación:
Toda la vida de las sociedades en las que reinan las condiciones modernas de producción se anuncia como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que es vivido directamente se ha alejado en una representación.
Esta frase contiene la idea de una creciente puesta en escena profesional del mundo real a través de la manipulación eficaz de las imágenes. Esta tendencia (que puede ser comprobada ya en el ámbito de la videopolítica o en la espectacularización de la vida privada que hacen los numeroso realitys shows) se ve contrapuesta por el amateurismo de algunas manifestaciones artísticas que en un mundo cada vez más virtualizado (o sea potencializado) buscan producir un poco de verdad. Para alcanzar la veracidad, estas producciones apuestan por una presentación bruta de la realidad, sin artificios, borrando de la mejor manera posible las costumbres de la puesta en escena. Lo interesante en este punto es cómo una nueva tecnología, como lo es la posibilidad de realizar un film con un teléfono celular, puede ir hacia una dirección no usual (inesperada) de desficcionalización del arte.
Bajo esta misma óptica se encuentra un proyecto similar llamado Pocket Films Travelers . Juliana Mundin realiza un recorrido a través del globo terráqueo y nos invita a conocerlo a través de sus dibujos, notas personales, sonidos grabados y videos captados durante su viaje. Obviamente, todos estos datos pueden descargarse directamente desdela página web hacia un teléfono celular. El sitio internet se convierte en un film interactivo en el que podemos ver las huellas del mundo dejadas por la artista; podemos así descubrir su recorrido, sus inquietudes, sus imágenes. Como lo describe ella misma, se trata de un film realizado en otro formato, como el agua cuando se encuentra en un estado gaseoso.
















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