El psicoanálisis interpreta la transferencia.
Perversos son quienes usan la transferencia
del paciente para su propio goce”
Llegando caminando lentamente mirando los alrededores, sacando fotos mentales, no olvidando casi nada, recordando y enlazando minuciosamente seguimos recorriendo el mundo psicoanalítico del mismísimo Sigismundo intentando proporcionar mas conceptos para que puedan establecer una mayor relación con esta ciencia.
Sigismundo vuelve a hablar y cuando dicho personaje abre la boca el resultado es sublime. Siempre es bueno escucharlo, aunque también bello es ver. Hoy nos cuenta sobre la transferencia como un fenómeno que tiene relación con el AP, son esas reediciones, imagos, fantasías que a medida que el análisis avanza se despiertan y se hacen concientes sustituyendo una persona anterior por la del psicólogo. Para que haya transferencia se necesita la presencia de dos sujetos como mínimo, a partir de aquí puede surgir o no, o sea, en cualquier relación, conversación, entrevista, puede darse la transferencia. Lo transferencial en análisis es de suma importancia ya que una vez que la transferencia se instala el paciente queda a merced del analista, este ocupa el lugar de “supuesto-saber”, el lugar de Gassman, posición que sin ética seria nefasta. Se cuenta miles de historias transferenciales entre paciente y medico, desde enamoramientos porfiados y concretados, hasta huidas o perseguimiento al analista.
Al mismo tiempo, mientras el paciente mueve gran parte de su inconsciente hacia el psicólogo, este ultimo sentado, escuchando, fumando una pipa Iberpipsa y rascándose la barba vive experiencias similares, no hay que olvidar que el analista no deja de ser persona, con un inconsciente funcionando, con sus problemas y angustias, proyecta sus vivencias sobre el analizado, a esto llamamos Contratransferencia.
Transferencia y contratransferencia juegan en el mismo equipo, el del análisis.
Al sentarnos en las butacas del teatro de turno, ver la obra, es imposible no sentir nada, puede gustar o no, amar u odiar a un actor o a varios, y otros tantos sentimientos mas sobre las distintas partes de una obra de teatro. Hasta podemos afirmar que uno desde su asiento y el otro, actuando quizás cansado, haciendo un papel, interpretando lo que su guión dice hacen que la trasferencia se despierte y sobrevuele por todo la sala.
¿Se puede estar en transferencia con una obra? ¿Se puede estar en transferencia con una poesía? ¿Y con una película? ¿Sin transferencia no habría arte? ¿El arte despierta la máxima situación transferencial en el humano?
En análisis la Transferencia y la Contratransferencia conforman junto a otros elementos el lazo del paciente con el analista, lazo invisible pero bastante resistente. En los primeros tiempos en el que Sigismundo hipnotizaba a sus pacientes con el mismo fin que la asociación libre se topo con una señorita, ella despertó en él algunos que otros sentimientos, la transferencia y la Contratransferencia estaban tocando la puerta al reino que se empezaba a crear.
Ejemplificando lo dicho hoy tomamos un fragmento de 6 minutos del episodio 14 de la temporada 18 de Los Simpson llamado “Yokel Chords”. Aquí podemos observar a Bart yendo al psiquiatra y como poco a poco se va instalando la transferencia. Luego, al final, también observamos a la psiquiatra necesitar del análisis de Bart, la contratransferencia al máximo.
Lo transferencial y Los Simpson se han fusionado, o mejor dicho, el Psicoanálisis y los dibujos animados han estrechado sus manos o como siempre afirmamos los primos siguen dando que hablar uniendo puntos impensados pero reales. El paciente necesita lo transferencial así como el arte ser visto y apreciado, el paciente necesita ser escuchado y estimado.
El cuadro, el film, la obra de teatro es un paciente necesitado de un buen analista que lo aprecie.
















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