
No sé a que pieza corresponde esta foto. Lo cierto es que me parece resumir profundamente el nuevo paradigma estético en el que las artes visuales están entrando hace ya un tiempo. Comparten el escenario actores de carne y hueso y televisores que hacen de actores, en los que se muestran imágenes (en directo o grabadas) de actores que ni siquiera están arriba de las tablas, es decir que ya no comparten el hic y nunc escénico. El video invade al teatro y esto no es nuevo. La utilización de pantallas en escena data de principios del siglo XX: en 1911 Winsor McCay ya utilizaba métodos de proyección y en los años 20, Piscator o Einsenstein llenan el escenario con diversos mecanismos y pantallas. Hace incluso ya diez años que aparece el libro publicado por un grupo de estudio del CNRS francés (Centro Nacional de Investigación Científica) titulado Las pantallas en escena y que traza la historia de estos dispositivos teatrales. La evolución de las nuevas tecnologías permite, poco a poco, cada vez más flexibilidad en el momento de manejar en directo a los videos y a las imágenes. Lo que multiplica sus usos y posibilidades en el ámbito teatral, tan apegado -por esencia- al tiempo real.
Un movimiento parecido ocurre en el área cinematográfica que toma, desde ya hace un tiempo, elementos teatrales como la improvisación (actoral, escenográfica, de encuadre, etc.) y que apunta a conseguir cada vez más un efecto de realidad parecido a la liveness teatral.
Dos manifestaciones actuales y paralelas se hacen eco de estas particularidades. En Montreal del 10 al 21 de octubre se está llevando a cabo, dentro del marco del Festival del nuevo cine y de la Sociedad de las artes tecnológicas [SAT], la muestra El Futuro del Cine, un evento que se pregunta sobre el devenir del séptimo arte. Simultáneamente, en Francia y desde el 12 hasta el 21 de octubre, se está desarrollando el Festival Tiempo de Imágenes, una manifestación que confronta la escena teatral a la imagen filmada mediante una programación de espectáculos que mezclan lo real a lo virtual.
El futuro del cine: el evento se muestra como un espacio de exposición inmersiva repleta de instalaciones multimedia e interactivas. Se presentará el universo 3D estereoscópico del dispositivo SANDDETM, el dispositivo inmersivo Panoscopio 360° en el que el espectador puede desplazarse virtualmente, 7 obras que se presentan íntegramente en 360 grados y el film interactivo Late Fragment en el que el público interviene activamente.
Además se realizará un ciclo de conferencias debates que girará en torno a los avances tecnológicos en el cine.
Como podemos apreciar, según los temas desarrollados en este evento, el futuro del cine tendería hacia lo inmersivo y lo interactivo, hacia la confusión y la contaminación entre lo real, lo ficticio y lo virtual.
Festival Tiempo de Imágenes: su programación está basada en piezas multimedias, en las que las nuevas tecnologías de lo visual juegan un papel preponderante. También se le ha dado bastante importancia a las instalaciones urbanas como las experiencias de la “Guerrilla Urbana” que mostramos aquí abajo:

En ambos caso, en el cine como en el teatro, podemos observar una saturación de lo visual. Inmersión, interactividad, multimedia, video, tiempo real, virtualidad, son términos que invaden al unísono tanto al cine como a las artes escénicas. Como ya lo han dicho varios pensadores estamos viviendo una época neo-barroca en la que la multiplicación de imágenes puede anticipar un regreso al valor del texto y de la idea abstracta…
















My del.icio.us
